Sepúlveda está
declarada conjunto histórico-artístico.
Situada en un enclave mágico, en una peña
sobre el río Duratón, sorprende a los
forasteros por su encantador trazado medieval.
En la villa y su entorno hay
vestigios del Neolítico, de la Edad de Bronce,
de los celtíberos, los romanos, que nos dejaron
su calzada, los visigodos y los árabes, cuyas
murallas todavía se conservan... y la mayor concetración
de románico segoviano con auténticas joyas
como la iglesia de El Salvador (S XI), la Virgen de
la Peña (S XII), etc. Y el misterio, la leyenda
y la magia de la ermita de San Frutos.